El nacionalismo visto desde Marvel: un análisis
de la serie
X-Men '97 desde la ciencia política

NATIONALISM SEEN FROM MARVEL: AN ANALYSIS
OF THE X-MEN 97 SERIES FROM THE POLITICAL SCIENCE

Luis Fernando Llanos Illescas

Pontificia Universidad Católica del Perú

[email protected]

https://orcid.org/0009-0005-7670-9555

https://doi.org/10.26439/en.lineas.generales2025.n014.7363 Recibido: 21.05.25 / Aprobado: 20.06.25

RESUMEN

El propósito del presente artículo es analizar la serie X-Men '97 a través de la mirada de la ciencia política. En esta ocasión nos enfocaremos en el concepto de nacionalismo, específicamente en el nacionalismo radical, dado que, en los últimos años, han reaparecido políticos que reivindican esta forma de ver el mundo y que han tenido aceptación por parte de la ciudadanía. Es por ello que, al analizar esta serie a través de los diálogos entre sus personajes y el contexto que los rodea, podremos observar tanto comportamientos como discursos frecuentes en líderes nacionalistas. Todo con el propósito de, posteriormente, plantear soluciones a este discurso que atenta contra los valores básicos de las democracias liberales.

PALABRAS CLAVE: nacionalismo / ciencia política / X-Men '97 / radicalismo

ABSTRACT

This article aims to analyze the X-Men 97 series through the lens of Political Science. This time we would focus on nationalism, specifically radical nationalism. Given that, in recent years, politicians who claim this way of seeing the world have reappeared worldwide and has been accepted by citizens. That is why when analyzing this series through the dialogues between its characters and the context surrounding them; We will be able to observe both behaviors and frequent speeches of nationalist leaders. All to subsequently propose solutions to this discourse that attacks the basic values of liberal democracies.

KEYWORDS: nationalism / political science / X-Men ‘97/ radicalism

INTRODUCCIÓN

La globalización, tal como la conocemos, se encuentra bajo ataque por la corriente conocida como nacionalismo. Esta corriente ideológica ha resurgido en los últimos años y, actualmente, representa una amenaza para la población mundial por su oposición a ciertas libertades inherentes del ser humano (Forti, 2024, párr. 1; Sanahuja, ٢٠١٩, p. 67). Ejemplos concretos de los partidos o movimientos nacionalistas son los de Le Pen en Francia, Orbán en Hungría, Abascal en España, Trump en Estados Unidos o Modi en India (Forti, 2024, párrs. 2, 5).

¿Por qué surgen estos nacionalismos? Su surgimiento se puede deber a diversos factores, pero la creencia principal es que nacen por el fracaso de las políticas globalistas como consecuencia de la crisis económica del 2008. Esta crisis llevó a que miles de personas se desencanten con lo que se entiende como globalización y opten, en su lugar, por abrazar sus tradiciones y su cultura. Otro factor señalado es que ciertos sectores sociales percibieron una exclusión dentro de su propia sociedad, lo que conllevó a que sientan temor por todo aquello que fuese diferente (Sanahuja, 2019, pp. 60-62). En paralelo, muchos aspirantes a políticos vieron en este nuevo nacionalismo una ventana de oportunidad perfecta para alcanzar el poder, apelando a los sentimientos más primigenios de sus conciudadanos y, sobre todo, a discursos populistas que surgieron como expresiones del nacionalismo y promovieron una escisión entre la ciudadanía (Kahhat, 2019, pp. 15-19).

Este nacionalismo, que con el tiempo muchas veces ha asumido tintes más radicales, ha sido analizado por diversos profesionales de la ciencia política. No obstante, son pocas las oportunidades en que este concepto se ha pensado a través de su representación en los medios de comunicación, específicamente en series de televisión. Por ello, en el presente artículo analizamos el nacionalismo en la serie X-Men '97. Ello debido a que esta serie, además de haber tenido una gran popularidad en el 2024, es una de las más vistas en la plataforma streaming Disney+ y busca, según sus propios productores, abordar y trasladar a un público juvenil las dificultades políticas y sociales que atraviesa el mundo hoy en día, como por ejemplo el incremento del nacionalismo o de la homofobia (Ruiz Jiménez, 2024).

Por otro lado, se debe resaltar la importancia del estudio de la ficción. De acuerdo con Sánchez Jaramillo y Molina Valencia,

la ciencia ficción hace una crítica a las posibles consecuencias de la vida que estamos llevando, a través de un mundo imaginado, contrastando ambas realidades, asumiendo un mundo real y otro ficticio, presentando lugares o eventos no cotidianos que desfiguran lo real, originando una sociedad imaginada pero convincente. (2017, p. 80)

Eso significa que la ficción nos puede ayudar a comprender de manera lúdica la realidad que nos rodea, sin que esto signifique menospreciar a esta última. Por ello, resulta importante escoger series para que, sobre todo la juventud, pueda conectarse con las diversas disciplinas que conforman el mundo académico, como en este caso la ciencia política.

¿Por qué se escogió a los X-Men '97 en particular para este análisis? Principalmente por las características particulares de los personajes y por sus respectivas similitudes con personas de carne y hueso, tal como se observará a continuación.

JUSTIFICACIÓN

Desde que surgieron como personajes de cómic para la compañía Marvel en 1963, los X-Men han marcado un antes y después. La representación de personajes con poderes que, a diferencia de los héroes como Capitán América, Thor o Iron Man, son odiados por la sociedad por el mero hecho de existir, hizo que muchos ciudadanos oprimidos se sintieran representados por estos personajes de viñetas. Entre estos grupos marginados podemos encontrar a los migrantes, afrodescendientes y personas LGTBIQ+ (Bukač, 2016, pp. 120-122).

Inclusive, podría decirse que estos mutantes no siempre fueron hegemónicos con respecto a su representación de la diversidad. En sus inicios, los X-Men, así como muchos otros personajes de cómics, fungieron como promotores de los valores estadounidenses, especialmente durante la Guerra Fría (Darowski, 2014a, pp. 20-22). Por ello, no es extraño ver que, en los primeros números de los cómics, estos personajes asumían roles enfocados, como defender al país de la amenaza externa representada por Magneto o incentivaban a defender los tradicionales roles de género —supuestamente baluartes del nacionalismo estadounidense— en los cuales el hombre es aquel que asume el rol de superhéroe, mientras que la mujer está más relacionada con el rol de madre, esposa o enfermera (Garneau & Foley, 2014, pp. 180-181).

Sin embargo, con el pasar del tiempo, cambió la coyuntura política y, junto a ella, cambiaron los X-Men, quienes, como se mencionó al inicio de esta sección, dejaron de presentarse como promotores de los valores estadounidenses para, más bien, promover la defensa del otro, del indefenso. A la par, los humanos dejaron de observar a los mutantes como curiosidades exóticas y empezaron a temerles por el hecho de ser diferentes, de ser los otros. Ante este panorama, la dicotomía presentada se radicalizó aún más de lo señalado inicialmente y esto llevó al surgimiento de facciones. La primera facción era representada por aquellos mutantes que defendían la propuesta pacifica de coexistencia entre su raza y los humanos. La segunda, por su parte, se encontraba conformada por aquellos sectores que defendían la supuesta superioridad de los mutantes frente a la humanidad (Darowski, 2014b, pp. 97-100).

El primer grupo de mutantes, liderado por el profesor Charles Xavier, tenía como objetivo principal buscar la coexistencia pacífica con aquellos humanos que tanto los desprecian. No obstante, dentro de esta raza no todos comparten el mismo sueño utópico de Xavier. En contraste con el profesor, está su amigo Erik Lehnsherr, más conocido como Magneto, representante del segregacionismo/nacionalismo. Él representa la antítesis de su colega: defiende a la raza mutante a través de la violencia y considera que son seres superiores frente al homo sapiens (Garneau & Foley, 2014, pp. 179-182). Sin duda, Magneto representa el claro ejemplo de un nacionalismo extremista. A través de este personaje, podemos entender el efecto de la ideología del nacionalismo mostrado en X-Men '97 y cómo este conocimiento adquirido se puede llegar a aplicar en nuestros días. Inclusive el personaje puede entenderse como un reflejo de las ideas nativistas1 en detrimento de la cohesión entre ciudadanos de diferentes “razas”.

Asimismo, haciendo una comparación con la coyuntura actual, podemos percatarnos de por qué es importante analizar este tipo de nacionalismo, aunque sea a través de una serie animada. El nacionalismo radical, en lugar de promover la democracia como una forma de gobierno aceptable para dirigir el sino de una nación, la observa como una dificultad que promueve la cohesión entre personas en vez de impulsar la superioridad y los intereses de una etnia o grupo en particular. Para ello, bastará con contestar la siguiente interrogante: ¿cómo los diálogos de los personajes de la serie X-Men '97 ayudan a ejemplificar las características principales del nacionalismo contemporáneo?

Por otro lado, la metodología de la presente investigación se basa principalmente en un método cualitativo, pues el enfoque está en el análisis de la serie X-Men '97. Para ello, analizaremos con detalle todos los capítulos de la primera y única temporada de esta serie, que se encuentra disponible en el streaming Disney+. Asimismo, es necesario resaltar que, en la presente investigación, nos enfocamos en analizar el diálogo de los personajes, por lo que estamos frente a un análisis discursivo. El criterio de selección se basa en aquellos personajes que promueven sobre todo posturas más nacionalistas, como es el caso de Bastion o de Magneto. Una vez elegidos los diálogos entre personajes —lo cual se hizo en base a la presencia de influencias nacionalistas—, se realiza el análisis de dichos discursos.

A su vez, nos enfocamos en revisar aquellas fuentes relacionadas no solo a los X-Men, con el propósito de entender más a profundidad a estos personajes del cómic, pero también revisamos lecturas relacionadas al nacionalismo (por ejemplo, las de Anderson, 1993/1983; Carreras, 1998; Guibernau, 1996; Kahhat, 2019; Mylonas & Tudor, 2023; Pamir, 1997), con el objetivo de entender qué tipo de nacionalismo pregona el mutante conocido como Magneto y si se conecta con las corrientes contemporáneas de esta ideología.

MARCO TEÓRICO

El nacionalismo

De acuerdo con Mylonas y Tudor (2023, pp. 15-16), el nacionalismo puede entenderse como el hecho de pertenecer a un grupo nacional. Este sentido de pertenencia puede tener sus bases en diversas características, como el territorio, la etnia, el idioma o la religión. El nacionalismo busca que las personas sientan que forman parte de una entidad más grande, una suerte de gran familia que los protegerá (Guibernau, 1996, p. 14). A su vez, asume que todas aquellas personas que atenten contra el desarrollo de su proyecto político serán clasificadas como traidoras, al no proteger los intereses de su grupo.

Asimismo, es necesario entender que el nacionalismo se puede concebir como la decisión —de un individuo o un grupo— de identificarse con un sector dentro de una sociedad, muchas veces a través de las distinciones mencionadas anteriormente. En otros casos, estos nacionalismos surgen muchas veces a través de historias formuladas durante generaciones, lo que conlleva a que ciertos sectores de la sociedad se identifiquen cultural y socialmente con estas leyendas al considerar que provienen de ellas (Anderson, 1993/1983, pp. 38-44).

De acuerdo con Hegel, para que el nacionalismo prospere no es necesaria la presencia de un aparato estatal, lo que significa que se puede prescindir de la creación de un Estado. En la misma línea, el filósofo alemán considera más necesario el sentimiento de pertenencia a un grupo, que la creación del Estado nación (Carreras, 1998, pp. 7-12). Aunque actualmente se sabe que la mayoría de los nacionalismos presentes en distintas partes del mundo demandan la creación de Estados propios o, al menos, de su reconocimiento legal por parte de un Estado o de una institución supranacional. Esto lleva a creer que, si bien en un inicio los nacionalismos no vieron la necesidad de un aparato estatal para validar su independencia, con el paso del tiempo se dieron cuenta de la necesidad de formar uno para proceder con su independencia y con la prevalencia de sus tradiciones y su cultura (Mylonas & Tudor, 2023, pp. 103-116).

Además, para Mylonas y Tudor (2023), los nacionalismos contemporáneos tienen sus bases en la participación política. Es a través de esta participación que se espera que este grupo de individuos —unidos por diversas características— pueda lograr los objetivos que se plantea. Entre estos se encuentran el reconocimiento de su independencia, de los símbolos pertenecientes a su cultura y la existencia de un territorio para gobernar. Los símbolos culturales pueden estar representados en distintas expresiones, tales como la música, el teatro, las banderas, los feriados, los héroes, etcétera (Mylonas & Tudor, 2023, pp. 21-24). Además, los mismos autores hacen énfasis en que existen, grosso modo, dos tipos de nacionalismos: uno es el inclusivo, que busca asimilar distintas etnias dentro de un territorio, y el otro es el excluyente, que busca expeler a todas aquellas personas que no formen parte de estos grupos (Mylonas & Tudor, 2023, pp. 25-26).

El nacionalismo contemporáneo, en su vertiente más extremista, se expresa como una versión del nativismo. Una corriente que, ante todo, busca defender a aquellas personas que forman parte de una etnia o grupo particular y que rechaza la presencia de aquel que sea diferente (Kahhat, 2019, p. 28). Por otra parte, promueve que solo aquellos que pertenecen a determinada etnia o sector sean los encargados de determinar la creación y posterior aplicación de determinadas leyes en favor de dichos sectores (Mudde & Rovira, 2017, pp. 82-83). Además, estos sectores muestran su oposición a aquellos que, aun siendo de su misma clase, apoyan a los foráneos (Mudde & Rovira, 2017, pp. 104-105).

Entonces, en líneas generales, podemos apreciar que el nacionalismo es una corriente ideológica que busca, ante todo, representar y defender las características de ciertos sectores de una sociedad. A través de la creación de Estados y mediante la defensa de ciertas tradiciones culturales, los nacionalistas buscan reivindicar a estos grupos de la sociedad que muchas veces han sido objeto de un estado de marginación (Pamir, 1997, p. 19). Por último, hay que enfatizar que para Mylonas y Tudor (2023, pp. 38-41), el nacionalismo contemporáneo requiere ante todo de un partido político que funja como un intermediario entre las demandas de este grupo y el poder político de turno.

Entonces, observamos que el nacionalismo puede entenderse como una ideología que, ante todo, defiende una nación y las características culturales y geográficas de cierto grupo humano. Si bien algunas corrientes nacionalistas buscan reivindicar el rol de ciertos sectores de la sociedad en el mundo contemporáneo, otro sector se apoya en esta corriente con el único fin de oponerse a la presencia de grupos externos. Estos últimos suelen apelar al uso de la violencia como un medio para lograr la “limpieza étnica”, muchas veces propagada en sus discursos nacionalistas, tal y como se denuncia que ocurre en Gaza actualmente.

En general, habiendo abordado el concepto de nacionalismo y definido cuáles son sus características, podemos adentrarnos en el contexto de la serie X-Men '97. Sin embargo, antes es necesario resaltar que, al momento de analizar los discursos de los personajes de Marvel, se aplicará el concepto más radical del nacionalismo, con el propósito de verificar si es que el discurso de estos personajes es similar a las características del concepto de nacionalismo.

CONTEXTO DE LA SERIE Y DEL PERSONAJE

Es necesario comprender el contexto que está detrás de X-Men '97. La serie transcurre en el contexto posterior a la serie original de los años noventa. Los X-Men están tratando de lidiar con la partida del profesor Xavier, quien se encuentra en el espacio exterior curándose las heridas provocadas después de un fallido atentado antimutante. Ante este panorama de abandono por parte de su maestro y guía, Scott Summers (alias Cíclope) se alza como el nuevo líder de los X-Men en su búsqueda por la coexistencia pacífica entre humanos y mutantes. No obstante, hubo un impedimento (creado por el propio Charles Xavier) que evitará que Cíclope se alce como líder indiscutible: su testamento. En este, donó todas sus propiedades, así como el liderazgo de su equipo, a su amigo y enemigo ideológico: Magneto.

Las razones de esta decisión son abordadas a lo largo de la serie, pero bien podrían resumirse en el hecho de que Xavier buscaba que su viejo amigo “transitara su camino”. Esto con el propósito de abrir sus horizontes y asegurarse, a la par, que sus X-Men no tuviesen que preocuparse de Magneto como enemigo. Incluso, es posible que Xavier buscase que sus pupilos viesen en Magneto a un nuevo aliado que trata de dejar atrás su pasado. No obstante, diversos hechos que suceden a lo largo de la serie harán que el mutante no solo rechace el camino de su amigo, sino que más bien reafirme a rajatabla sus convicciones nacionalistas.

Es necesario entender por qué Magneto actúa de la manera en que lo hace. Nacido como Erik Lehnsherr en el contexto de la Alemania nazi, Magneto aprendió lo que era ser despreciado por el simple hecho de existir. El hecho de ser de ascendencia judía hizo que fuese capturado y colocado en campos de concentración bajo el número 214782, cuando apenas era un niño. Allí descubrió su habilidad para manipular no solo el metal, sino también toda tecnología, al funcionar esta con campos electromagnéticos. Como consecuencia de este hallazgo, Lehnsherr se percató de que pertenecía a una raza diferente a la que debía proteger con sus habilidades no solo de ser perseguida por los nazis, sino por toda la humanidad.

Fue así como adoptó el nombre de Magneto y buscó promover la defensa de los mutantes, utilizando muchas veces métodos no ortodoxos para lograr sus objetivos. Más adelante, empezó a promover no solo la defensa de los mutantes, sino que incluso adoptó la creencia de que los mutantes eran una raza superior y que tenían el deber sagrado de superar al homo sapiens en la carrera evolutiva —una clara alusión al nazismo, lo cual se entiende como una paradoja, al ser Magneto de origen judío—. Entonces, se puede observar que el llamado amo del magnetismo ya no solo busca defender a la raza mutante, sino que también se vuelve el representante de un movimiento nacionalista mutante, al menos en los cómics, a través del cual se incentiva a que los mutantes sean los únicos ciudadanos garantes de derechos en detrimento de los humanos. Pero, ¿cómo se desenvuelve este nacionalismo en la serie de streaming? Eso es lo que abordaremos a continuación.

¿LA DEFENSA DE LA RAZA O LA COEXISTENCIA?

Desde el inicio de la serie, vemos que Magneto trata realmente de abrazar los ideales de su desaparecido amigo Charles Xavier. Esto se puede observar en el cambio de traje: del típico traje rojo con un casco a un traje con una enorme M y una capa (haciendo clara alusión a la figura típica del superhéroe). Pero también se puede apreciar en una escena del segundo capítulo, en la cual Magneto —después de haber sido víctima de un atentado por parte de un extremista conocido como el ejecutor— lanza un discurso cargado de reivindicación, pero también de advertencia, dirigido a los miembros del comité de Naciones Unidas que lo juzgaba, aunque su público en general es toda la humanidad:

Este es su sueño, mi raza arrodillada ante ustedes impotente y temerosa. Todo lo que los X-Men han hecho es usar sus asombrosos poderes para proteger a un mundo que los odia y les teme ... ¿Qué debemos hacer para ser suficientemente buenos? ¡NUNCA MÁS! ... Hubo una época en que los hubiese aplastado a todos por lo que le hicieron a Tormenta. Pero, hoy no, pues un viejo amigo me retó a recordar esta vista de la Tierra ... Charles Xavier me confió su sueño y no les pide que amen o acepten a los de mi especie [los mutantes] como a los de la suya [los humanos], sino que simplemente acepten que este es un mundo que compartimos ... Estoy tratando de ser mejor, por favor, no me hagan decepcionarlos. (DeMayo & Winderbaum, 2024)

A la luz de este discurso, podemos observar que Magneto siempre ha defendido a la raza mutante y el medio que ha aplicado para lograr este objetivo ha sido, casi siempre, la violencia. No obstante, como consecuencia de la promesa que le hizo a Xavier, decidió matizar sus acciones y buscó, ante todo, la cohesión entre humanos y mutantes, no sin antes dejar una advertencia plasmada en la última línea de su discurso.

“Estoy tratando de ser mejor. No me hagan decepcionarlos”. Esta frase marca el inicio de un intento de autorreforma por parte del llamado amo del magnetismo. Se hace énfasis en la palabra intento, ya que Magneto demanda a la humanidad que no haga que la decepcione. Este último extracto hace referencia a que el personaje hará un esfuerzo por cambiar, siempre y cuando la humanidad trate, a su vez, de reducir la discriminación y la persecución contra la raza mutante. Entonces, podríamos decir que estamos frente a un intento de cooperación en detrimento del nacionalismo radical inicial.

Sin embargo, no basta con defender una raza y, en ciertos casos, pregonar la violencia para ser clasificado como nacionalista. Como vimos al inicio de este ensayo, el proyecto debe tener características adicionales. ¿Cuáles serían estas características nacionalistas en el proyecto de Magneto? Estas son explicadas por la mutante Rogue a su pareja Gambito en el quinto capítulo de la serie: “Cuando estuve en la isla, [Magneto] pasó semanas hablando de lo especiales que éramos los mutantes. De cómo, algún día, tendríamos nuestras propias ciudades y cultura. Inclusive tenía planes Remy [Gambito]: arte mutante, moda y danza” (DeMayo & Winderbaum, 2024). Estas ideas, sin duda, van acordes a la teoría nacionalista de formar una nación en un territorio y, a la par, tener tradiciones pertenecientes a una raza o cultura en particular (en este caso, los mutantes).

El territorio donde esta utopía vendría a desarrollarse es una isla llamada Genosha. En este lugar, los mutantes pueden desarrollarse como individuos en un estado de libertad nunca antes apreciado en la serie. Por otro lado, debe mencionarse que Genosha ofrece una realidad desconocida hasta ese momento para los mutantes: la posibilidad de no ocultarse (ya sea por sus poderes o por la apariencia física que estos les brindan) en un entorno multicultural en el que la hegemonía cultural era la mutante, no homo sapiens. En el caso del gobierno, este se encuentra conformado por Magneto como un líder indiscutible del reciente Estado nación después de haber sido electo en una asamblea interna conformada por diversos mutantes. Además, es necesario resaltar que el modelo de gobierno que se aplicaría en esta ciudad sería el de una camarilla conformada por mutantes de distintos rangos, por lo que podríamos hablar de una oligarquía, mas no de una república. Lamentablemente, no todos alrededor del globo, sobre todo la ONU, se mostraron entusiasmados con la idea de que un “terrorista reformado” asumiera el principal cargo político del infante Estado.

Es más, un diálogo interesante se da en torno a esta problemática entre Magneto y Valerie Valer. Esta última es la encargada de ser enlace entre el Gobierno de los Estados Unidos y los mutantes, en el contexto del capítulo 5:

Magneto: Seguramente el derecho de Genosha a gobernarse, no solo se protegerá, sino que se valorará, como ocurre con todas las naciones de la ONU.

Valerie: La mayoría de las naciones no dejan que un terrorista sea su líder.

Magneto: Sin embargo, muchas otras permiten que sus líderes sean terroristas.

El diálogo anterior muestra la posición de Magneto con respecto a la necesidad de que su nación tenga la potestad de elegir al líder que considere más apto, sin que algún otro gobierno u organismo internacional interfiera en esta decisión. Asimismo, muestra una posición contraria a la tradición de la ONU de, supuestamente, permitir que líderes de gobiernos extranjeros se conviertan en terroristas y aun así se les dé la posibilidad de participar. Esto resulta sin duda polémico, tomando en cuenta que es una actividad que se realiza contemporáneamente en la arena internacional. Sin embargo, poco después de este diálogo, en el mismo episodio ocurrirá una tragedia que marcará un antes y un después para los mutantes.

El genocidio en Genosha, equiparable con la violencia presente en Palestina o Ucrania, fue provocado a raíz del ataque del centinela2, salvaje que masacró a la naciente y próspera nación mutante y que acabó con la vida de millones de sus ciudadanos, a través de lo que puede entenderse como una limpieza étnica. Inclusive se creyó que Magneto había fallecido, víctima del ataque. Más adelante, dentro de la trama de la serie, se sabe el ataque fue provocado por Bastion, un villano proveniente del futuro (mitad humano, mitad centinela), quien —debido a su crianza por parte de una madre antimutante y también a consecuencia de su propia programación— terminó detestando a todos esos seres, a quienes consideraba una amenaza para la prosperidad del ser humano.

Esta idea de que los mutantes representaban una amenaza, materializada en el genocidio de Genosha, terminó destruyendo toda esperanza de cohesión entre humanos y mutantes. Por parte de los primeros, el ataque solo fungió como un reforzador para que las personas más radicales se permitieran a sí mismas mostrar su odio sin el temor de ser juzgados. Por el lado de los segundos, sintieron que la humanidad nunca los iba a apoyar y que debían, en algunos casos, asumir medidas radicales con el propósito de no terminar exterminados como sus pares en Genosha.

LA TRAGEDIA Y LA RADICALIZACIÓN DE HUMANOS Y MUTANTES

A través de la serie, al igual que en la realidad contemporánea, podemos observar cómo el surgimiento de corrientes nacionalistas tiende, en algunos casos, a empoderar las causas políticas de sectores de la sociedad que pueden, a su vez, provocar el surgimiento de corrientes opuestas que más bien promueven la defensa de su raza (Mylonas & Tudor, 2023, p. 15). En el caso de los mutantes, una vez que se percibió que este grupo se había empoderado y amenazaba el statu quo de la humanidad, ciertos sectores más conservadores decidieron actuar y defender a la raza humana. En paralelo, es interesante notar cómo Bastion representa los ideales de estos sectores reaccionarios al actuar como una suerte de “superhéroe” de la humanidad, a la cual no solo defiende, sino que también mejora tecnológicamente.

Logra esto último al transformar a humanos normales en androides centinelas, capaces de regenerarse y con una capacidad armamentística capaz de hacerle frente a los poderes mutantes (algo que no tenían sus versiones anteriores). Sin embargo, habría que preguntarse: si ya había diezmado a la mayor parte de la población mutante, ¿por qué crear un ejército de centinelas cazadores? Pues todo formaba parte de su proyecto a largo plazo llamado operación cero tolerancia (operation: zero tolerance, OZT), que buscaba exterminar a toda la raza mutante sin excepción e inclusive proponía eliminar a aquellos humanos que mostrasen cualquier tipo apoyo hacia esta población.

La transformación de humanos en centinelas modificados muestra un claro ejemplo de qué más puede pasar cuando un grupo segregado —como los mutantes— se empodera: las personas buscan armarse y reaccionar. Solo que en el caso de X-Men '97, es Bastion quien decide realizar este acto reaccionario. Inclusive Bastion explica esta demanda de seguridad ante la presencia un enemigo “externo” en un monólogo dirigido a Valerie Valer, quien sobrevivió al genocidio de Genosha:

Dejando de lado la aliteración, Genosha no fue un genocidio, fue gestión de tiempo. En cien años, los mutantes van a ser diez veces más que los humanos y generaciones después, los humanos se extinguirán. Es como la aterradora capa de ozono en las noticias. “Actúa hoy para salvar el mañana” ... Hasta hoy, él [participante en el experimento de transformación] era un tipo común. Con tanto amor a los mutantes la gente como él usó las salas de chat para hablar libremente, para conectarse. Las constructoras [para las que el participante del experimento trabajaba] echaron a diez obreros y contrataron un mutante con la fuerza de diez hombres. ¿Qué debe hacer un taxista cuando un teleportador te lleva allí enseguida? La comunidad humana tiene miedo. Les dijeron una y otra vez que el pasado los está dejando atrás. [Yo] los invito a recuperar su relevancia. (DeMayo & Winderbaum, 2024)

Para Bastion, el genocidio que provocó en Genosha no fue más que un intento de atrasar lo que según él es inevitable: la extinción de la humanidad. Esto como consecuencia de la rapidez con la que más mutantes van naciendo en el mundo. Esto sin duda representa una amenaza al estilo de vida de la humanidad. A la par, se puede observar el uso del típico discurso xenofóbico.

Este clama que los inmigrantes quitan trabajo a los “verdaderos” ciudadanos, solo que en este caso se ha reemplazado el término migrantes por el término mutantes, pero todo apela al primitivo sentimiento del miedo. Inclusive, el discurso propuesto por el villano muestra claros paralelismos con el proteccionismo económico formulado por varios nacionalistas contemporáneos como Abascal, Le Pen, Orbán, Trump, etcétera. Por último, Bastion revela que, gracias a él, la humanidad podrá recuperar el orgullo y el prestigio de los que alguna vez gozó, hasta la llegada de los mutantes.

Otro punto interesante para analizar en el discurso nacionalista de Bastion, quien promueve la hegemonía de la humanidad, se evidencia cuando hace referencia a aquellos humanos que consideran que pueden convivir con mutantes o que, al menos, consideran que pueden vivir en armonía. Pues, en líneas generales, considera que estos individuos son traidores a su raza: “La humanidad es buena, muy buena, por eso deben de ser exterminados. ... La tolerancia es igual a extinción, pero la empatía es aún peor” (DeMayo & Winderbaum, 2024). En el caso de Magneto y Xavier ocurre algo parecido, ya que para el primero el hecho de que Xavier siga defendiendo la coexistencia pacífica entre humanos y mutantes, a pesar de lo ocurrido en Genosha, representa una traición a su especie (al igual que lo que sucede con Bastion): “Charles, finalmente hallaste el temple para hacer lo necesario, traicionaste a tu raza”. Pero, a su vez, podemos observar cómo Magneto radicaliza su discurso al grado de tener ciertas similitudes con los discursos nazis que apelaban a la superioridad de la raza aria, solo que en esta ocasión se enfoca en la superioridad del mutante: “¿Por qué siempre defiendes a aquellos que son genéticamente inferiores a nosotros?”

Entonces, sin duda podemos observar que, para el mutante, la humanidad ya no es más que un recuerdo y que, si bien trató por todos los medios de aceptar el ideal de cooperación entre humanos y mutantes de su amigo Xavier, Genosha marcó un punto de no retorno. Además de regresar al antiguo atuendo que sin duda representa un retorno a su faceta como villano, en esta ocasión Magneto está dispuesto a acabar con la humanidad en su totalidad, tal y como se puede observar en este diálogo con Xavier, en el que le ofrece la oportunidad de aceptar el ideal de la violencia como único medio para asegurar el bienestar de los mutantes:

Xavier: Por favor, Magnus, sé razonable.

Magneto: No soy yo el que necesitas razonar, Charles. … Cuando nos abandonaste … transité por tu camino. ¿Estás listo para seguir el mío?

Xavier: Magnus, tu camino solo conduce a la destrucción, debes reparar el daño que causaste.

Magneto: ¿La humanidad reparará a Genosha? Oh, viejo amigo, debiste estar allí, es tal y como lo dijiste aquel día en el bar, una promesa cumplida.

Magneto: ¿Cuántos huesos más pavimentarán el camino al futuro, Xavier? ¿Cuanta más tolerancia debemos suplicar como mendigos? El sueño de su profesor ha muerto. Así que les ofrezco uno nuevo. Un hogar para reemplazar el que nos robaron: una nueva Genosha.

Xavier: No somos dioses, Magnus.

Magneto: Solo nos quedan dos opciones. Aferrarnos a este mundo moribundo o levantarnos a su futuro y contemplar este planeta maltrecho ya caído … decidan, mis X-Men. (DeMayo & Winderbaum, 2024)

Aquí podemos observar que el nacionalismo de Magneto adquiere matices extremistas, al grado de considerarse —tanto a su persona como a sus compañeros mutantes— como los legítimos herederos de la Tierra. Inclusive, podríamos asumir que este discurso tiene características nacionalistas, pero también mesiánicas. Este último es un clásico mecanismo por parte de líderes nacionalistas, quienes tienden a presentarse como los salvadores de sus razas con el propósito político de asegurar el apoyo por parte de la población a la que dicen representar y así afianzar su poder político (Mylonas & Tudor, 2023, pp. 68-72).

Magneto busca obtener el apoyo de todos aquellos mutantes que consideran que el sueño de unión propuesto por Xavier ha fracasado y que es momento de tomar soluciones más radicales. Inclusive, una de las frases del fundador de los X-Men describe a la perfección el sentir de los ciudadanos mutantes posterior a Genosha: “A pesar del poder de las palabras, nada puede curar este dolor [a causa del genocidio]” (DeMayo & Winderbaum, 2024).

Esta frase denota un derrotismo por parte de Xavier, quien hasta cierto grado parece aceptar que su sueño de una coexistencia pacífica entre humanos y mutantes está destinado al fracaso. Debemos entender que Genosha representó para la población mutante un choque con una realidad que probablemente se negaba a ver. Y es que la humanidad, sin importar lo que hicieran, sin importar cuánto buscaran adaptarse para que los acepten como parte de una comunidad, siempre los iba a rechazar como si fuesen parias. Eso lleva a que el homo superior tome las ideas de Magneto como si fuesen suyas, todo con el propósito no solo de sobrevivir, sino también de prosperar.

De hecho, esta idea se puede ver reforzada por las declaraciones de Valerie Valer, quien resalta el gran cambio que representó Genosha para ella, siendo una humana y sobreviviente de la masacre. Pero, a su vez, la funcionaria plantea qué debieron sentir los mutantes mientras se realizaba la matanza, todo en un monólogo dirigido a Bastion, en el contexto del capítulo 8:

¿Sabes? En Genosha sentí muchas cosas. Dolor, pena, admiración por los que lucharon contra viento y marea. Pero ¿sabes qué fue lo más raro? Nadie [de los mutantes asesinados] parecía conmocionado y sorprendido. Ni siquiera yo. Sí, estaba asustada, pero en realidad sentí un profundo déjà vu...porque siempre terminamos en el mismo lugar horrible ... Lo más aterrador de lo que pasó en Genosha no fue la muerte o el caos. Fue un pensamiento, lo único cuerdo que puedes pensar cuando te persiguen robots asesinos construidos para matarte: Magneto tenía razón. (DeMayo & Winderbaum, 2024)

Este discurso muestra una aceptación al discurso radical, pero resulta interesante que lo diga alguien perteneciente al bando que busca ser subyugado bajo los ideales de Magneto. Muestra que la violencia puede ser un factor determinante para un movimiento nacionalista, dado que en un largo plazo puede terminar cohesionando a todos los miembros de la comunidad bajo el estandarte de la sobrevivencia y la prosperidad. Un ejemplo similar se puede encontrar en el accionar de Bastion al usar los miedos de la humanidad, derivados de los supuestos atentados provocados por mutantes, con el propósito de armar un frente en contra de aceptar la idea de que la mutación es el futuro.

Este sombrío panorama nos muestra que realmente no existen dos bandos, sino más bien tres. El primero dirigido por Magneto, que busca defender el derecho de los mutantes a existir, sin importar qué medios se usen para ello. El segundo, el de Bastion, quien busca mantener la soberanía de la humanidad frente a los mutantes a través del armamento de la ciudadanía y quien, al igual que Magneto, hace énfasis en la superioridad de su respectivo bando. Por último, existe un tercer bando promocionado por Charles Xavier, que defiende antes que un nacionalismo, la coexistencia entre ambas razas, bajo el discurso de que si trabajan juntos podrán llegar muy lejos.

Este discurso puede parecer el más coherente; no obstante, carece de la popularidad entre las masas al no captar la atención de sectores de la ciudadanía o de medios de comunicación (Kahhat, 2019, pp. 86-91). Esto puede deberse a que cambiar los ideales inherentes dentro de un individuo, sin importar de qué tratan estos, puede ser una tarea casi imposible, sobre todo si se encuentran cimentados desde la infancia. Magneto hace énfasis en esta realidad en un diálogo perteneciente a un flashback entre los personajes ocurrido en el episodio 10:

Xavier: ¿Has conocido a otros [mutantes]?

Magneto: No

Xavier: Yo conocí a varios. Muchos están solos y asustados, y van a temerles

Magneto: A odiarlos

Xavier: No si los guiamos, si los ayudamos a valorar sus dones y ayudamos a que el mundo vea todo lo que compartimos al ser diferentes.

Magneto: Ay, mi nuevo amigo, en mi experiencia es mucho más difícil doblegar las mentes que el metal

Es evidente que, para Magneto, quien ha quedado traumatizado por eventos en su vida como el Holocausto, la humanidad tiende a rechazar a todas aquellas personas ajenas a su grupo, especialmente si se trata de etnias. Sin duda, podemos observar que la violencia puede nacer del miedo, tal y como ocurre con los gobiernos autoritarios tanto históricos como contemporáneos. Por eso es que Magneto siempre ha pregonado la violencia como el único medio para lograr sus objetivos. Si bien estos pueden ser considerados loables y justos por ciertos sectores de la sociedad, no deja de lado que terminan atentando contra el bienestar de todos aquellos ajenos a su doctrina, sean estos individuos humanos o inclusive mutantes, que promueven la coexistencia entre ambos grupos.

Por el lado de Bastion, ocurre una situación bastante similar: su loable propósito de incentivar a que la humanidad no caiga en la obsolescencia, lo llevó a cometer uno de los más grandes atentados contra la raza mutante. Pero no se detuvo allí, sino que a través del plan cero tolerancia, que puede entenderse como un claro ejemplo del escalamiento de la violencia, como ocurre actualmente en Gaza, buscó el exterminio de todos aquellos humanos que mostrasen alguna aceptación o (peor aún) empatía con quienes él catalogaba como enemigos. Sin duda, ambos personajes nos muestran cuáles pueden ser las consecuencias de promover nacionalismos radicales y sus efectos en contra, tanto hacia la población que dicen querer proteger, como hacia la que desprecian.

Asimismo, dentro de la trama de la serie podemos observar cuáles podrían ser las consecuencias de que la violencia se propague en ambos bandos nacionalistas. Al final, el caos y la zozobra primarán, y el mundo podría terminar en un estado de anarquía y muerte. Este contexto de la serie de televisión puede verse replicado en los conflictos actuales que observamos en los medios de comunicación. Políticos como Trump son una clara influencia en las personalidades de Magneto y de Bastion, al ser personas que promueven únicamente los intereses de sus grupos, en detrimento del resto.

CONCLUSIÓN

Los X-Men siempre han buscado representar a las minorías o a grupos en situación de riesgo. La serie X-Men '97 no se aleja de ese propósito inicial, pero aborda una problemática adicional que actualmente está afectando a diversos países del mundo: los nacionalismos extremistas. En esta oportunidad hemos analizado de primera mano cómo los discursos radicales —tanto el de Bastion como el de Magneto— buscan representar a los verdaderos “dueños” de la Tierra. Estos personajes de ficción no son muy diferentes a muchos políticos actuales, quienes basan sus apoyos en discursos radicales que apelan a una supuesta superioridad nacional en detrimento del otro, lo cual, en el largo plazo, puede llevar a un escalamiento de la violencia. Ejemplos de estos accionares se pueden ver en contextos actuales como los que ocurren en Ucrania y en Palestina.

También puede observarse que estos nacionalismos presentan una causa y justificación previa; eso significa que no aparecen de manera súbita. En ese sentido, la proliferación de un contexto polarizado y el auge de la exclusión y la discriminación generan un caldo de cultivo que sirve como detonante para estos nacionalismos extremos, especialmente aquellos que canalizan sus demandas a través de la violencia bajo la percepción de que esta es el único medio eficaz para conseguir sus objetivos.

Además, se puede apreciar cómo a través de los mensajes en medios televisivos se puede advertir acerca de los riesgos del nacionalismo, pero también es necesario tener cuidado, pues estas mismas series pueden ayudar a sectores nacionalistas a obtener herramientas o a reforzar sus discursos extremistas (Valero Matas, 2005, pp. 268-274). A la par, debemos enfocarnos en la presencia de discursos nacionalistas, sobre todo en series que buscan revindicar las imágenes de héroes militares en distintos países del mundo, especialmente en países del sur global (Mylonas & Tudor, 2023, pp. 16-24).

Sin duda, los medios de comunicación son espacios a través de los cuales podemos conocer diversas características de una realidad. Es necesario abordar con mayor seriedad estas fuentes y usarlas como un recurso para lograr que la ciudadanía aprenda e identifique los riesgos de estas ideologías que atentan contra la estabilidad y el progreso. Solo queda esperar que más productos culturales se sumen a esta tendencia de educar a través de su contacto con la población, tal como en esta ocasión se ha hecho en X-Men '97, serie en la que se apela a la unidad antes que a la escisión.

REFERENCIAS

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Valero Matas, J. A. (2005). Nacionalismo: identidad, educación y construcción social. El Guiniguada, (14), 261-276. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2003107

  1. 1 El nativismo se puede entender como una idea política que promueve la defensa de las personas, supuestamente autóctonas, dentro de un territorio. En su imaginario social, todas las personas que no pertenecen a su concepción de nativo, son el enemigo. Es por ello que deben ser expulsadas o, en el peor de los casos, pueden llegar incluso a promoverse discursos de exterminio.

  2. 2 Los centinelas son robots, inicialmente diseñados por el científico humano Bolivar Trask, con el único propósito de localizar mutantes y exterminarlos. Esto al considerar que estos últimos representan la extinción de la raza humana. Su primera aparición en los cómics fue en The X-Men #14, de la mano de Stan Lee y Jack Kirby. El centinela salvaje es una mezcla conformada por partes de centinelas destruidos y diversas máquinas, con el propósito de exterminar de la manera más rápida y eficiente a la mayor parte de la raza mutante.