Encabezado de página

Un mundo perfecto: panorama del cine norteamericano en la década cero

Óscar Contreras

Resumen


Desde David Wark Griffith a Paul Thomas Anderson el cine
norteamericano no conoce recesiones ni fronteras. En términos políticos, económicos, culturales y artísticos sigue siendo un medio influyente, hegemónico, que posee entre el 40 y el 90 por ciento de las películas que se exhiben en la mayor parte del mundo. Además de satisfacer la demanda de miles de millones de espectadores, el cine norteamericano se convierte en un instrumento globalizante y configurador de la nueva división internacional del trabajo cultural, que es necesario saber gobernar. El presente texto explora en los conectivos artísticos así como en la línea divisoria que relacionan el Hollywood clásico (con sus imposibles Cantando bajo la lluvia, Ben-Hur, Más corazón que odio, El Padrino o Toro Salvaje, por citar algunos ejemplos), el coto de los “divinos independientes” (donde se gestaron Faces, Two Lane Blacktop o Last chants for a Slow Dance, verbigracia) y el Hollywood actual con sus nuevos modos de producción y distribución. Modos que se quieren distractivos, carcelarios, instrumentadores de un mainstream o línea de producción gratificante en la que se desenvuelven con maestría directores que cultivan los géneros y subgéneros.


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DOI: 10.26439/vent.indiscreta2009.n001.1687


ISSN 2073-2759